LA PARED ERA ROJA
Invertir no es una estrategia más. Es el lugar donde una mujer deja de necesitar que la validen.
En algún lugar del mundo una mujer está lavando la ropa. Su cuenta de inversión acaba de superar los ciento veinte mil dólares. No está haciendo nada para que eso ocurra. Está doblando toallas. Jaeljattin Delcourt relata esta escena y con ella revela que existe una manera de generar riqueza que no exige sudor, ni horario, ni siquiera estar presente. Y la mayoría de las mujeres que se llaman a sí mismas empoderadas todavía no la están eligiendo a pesar de todo el trabajo de mentalidad que han hecho porque siguen creyendo que la riqueza requiere trabajo duro y constante.
I. La mentira de la vieja economía
Tener un negocio a fuerza de sacrificios y hacer plata es lo tradicional, lo que nos enseñaron, lo que se espera. Desde esa lógica, recibir dinero sin esfuerzo parece incorrecto.
JAELJATTIN: Eso viene muy de la old money economy, y estamos en una nueva economía.
Lo verdaderamente disruptivo en dos mil veintiséis es entender que la inversión no es un pilar más entre otros. Es el eje transversal que los atraviesa todos.