Pamela Frenk

Mentora, educadora en Ayurveda, economista y artista. Directora de Sabia Escuela de Saberes.

Pamela Frenk es mentora, educadora en Ayurveda, economista y artista, y dirige Sabia Escuela de Saberes. Lleva quince años recorriendo el camino del Ayurveda y profundizando en las medicinas de la naturaleza y el cuerpo femenino, integrando saberes ancestrales, ciencia y experiencia vivida. Hoy su búsqueda se extiende también hacia el arte, la voz y la creatividad, ampliando una pregunta que atraviesa Sabia desde sus inicios: cómo vivir con mayor vitalidad y soberanía, en conexión con nuestra naturaleza y expresando plenamente quienes somos.

El cuerpo le ha abierto cada puerta de su camino. La primera fue la digestión: años de malestar que nadie lograba explicar la llevaron al Ayurveda en 2012, cuando casi nadie hablaba de eso en Chile. La segunda fue la voz. Llevaba veinte años sin cantar cuando compuso HUMANA, un álbum profundo, misterioso, sensual, lleno de matices luz-oscuridad como la vida misma. Un proceso que la transformó por completo y le devolvió partes de sí misma que creía perdidas. Lo lanzó en vivo, como Ela Frenk, en enero de 2026.

Aquí consolidó su método, en esta secuencia que recorrió en carne propia mucho antes de enseñarla: comprender nuestra naturaleza, vivir de acuerdo a ella, y expresarse libremente desde ahí. De la música aprendió a entender la vida como una composición que no se da por hecha, en la que una decide y participa activamente. Una vida hecha a mano.

Ese es el corazón de LIBRE, su mentoría para mujeres con recorrido que no caben en una sola caja, donde trabaja con  Ayurveda, prácticas somáticas, voz, escritura, estrategia y números. 

Desde hace ocho años forma mujeres en Sabia, su escuela de medicina Ayurveda y salud de la mujer, junto a médicos de India y un equipo docente internacional. Desde ahí organiza también grupos de estudio allá. En 2026 llevó a veintiuna mujeres a Amrita School of Ayurveda, en Kerala. Es economista de la Universidad de Chile y magíster en Salud Pública de la Universidad de Melbourne, y lleva trece años evaluando programas sociales para organismos internacionales, ministerios y fundaciones en terreno.

Hace cinco años dejó la ciudad para vivir en las montañas de Ocoa, donde explora otras formas de habitar, crear y trabajar en relación con la naturaleza. Hoy acompaña a mujeres a crear las condiciones para vivir con mayor vitalidad y poner sus dones al servicio con voz y forma propias.

  • Cuando una mujer habita su cuerpo plenamente, su lugar en el mundo se vuelve inevitable.

  • No le debes a nadie una vida que se entienda. Pero sí te debes a ti una vida que te encienda.

  • Ser la rara te hace libre.

La salud como piso, no como meta.
Una vida libre se hace a mano.
Vivir de acuerdo con la propia naturaleza.
El cuerpo y el sentir como fuente de criterio.
La vitalidad como señal de camino alineado.

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