Octubre de 2025. Diez de la mañana. Hotel Alvear Palace, Buenos Aires.
Cien mujeres con tacos en los pasillos de mármol del hotel más elegante de Latinoamérica. Dress code: Sexy Boss. En el salón de baile donde han dormido príncipes y presidentes, se hace un silencio profundo. Y luego — en ese silencio — cien mujeres latinoamericanas aúllan juntas por primera vez.
Esto no estaba en ningún plan de negocios. Empezó con una herida, un chat de Telegram, y cinco mujeres que decidieron hacer oro. Una sanación de la herida de hermana y bruja, como lo nombran. Fue elegir reescribir la historia en tiempo real. Cinco agendas bloqueadas para volar a Buenos Aires, y cien mujeres que en octubre de 2025 aullaron juntas en el hotel Alvear.
PARTE I
El chat de Telegram que lo cambió todo
Cuando Jessica Müller recibió la llamada de Pilar Valencia para sumarse a la organización de un encuentro en Buenos Aires, respondió sin pensarlo: estaba esperando ese llamado. No porque tuviera un hueco en la agenda. Lo estaba esperando porque su corazón llevaba tiempo anhelando exactamente eso — una red de colegas y amigas creciendo negocios juntas.